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LA MÚSICA Y LA ESPIRITUALIDAD

El universo fue creado con un sonido, una nota musical: ‘OM’, según las Sagradas Escrituras en el hinduismo y ‘HU’ según la mística Sufí.

En las Sagradas Escrituras Hindú, ‘OM’ es la primera vibración de los planteos, que produjo el universo entero. Tal una nota abarca todas otras notas. Asimismo, los Sufís consideran que la palabra ‘HU’ es el espíritu de todos otros sonidos y palabras, como el espíritu oculto del cuerpo. No pertenece a ningún lenguaje, pero ningún lenguaje se escapa de su abrazo.

Así, todo el universo se baña en música perpetua – la de la Tierra rotativa, del viento soplando, de las olas y de los pájaros cantores...

En efecto, no hay ninguna vida sin música.

El ser humano en sí mismo se constituye de música: la del latido de su corazón, su voz, su conducta; todo de él es un ritmo. Eso es la razón por la cual en todas las religiones y todos los caminos espirituales, la música está en el corazón de sus prácticos. Los Sufís, que tienen un gusto particular para la música, dicen que la música es el elixir del alma.

La música siempre ha sido en el corazón de la existencia humana. Es el medio por el cual el Ser Humano se conecta con sí mismo interior, y pues, con su Creador.

A través de la música, alguien puede saborear la maravillosa experiencia de la unidad del universo, porque la música sobrepasa todas las diferencias y todas las barreras que pertenecen a los idiomas, culturas, razas, el sexo o la clase. Como lo dijo Rumi, la música es una invitación para coger el velo que cubre nuestros corazones para redescubrir, a través de la experiencia de los sentidos, Él que está en nosotros y en que somos. Así, los músicos y la audiencia forman una sola entidad: una osmosis de corazones.

Cada música es un lenguaje en sí mismo, una comunión entre los músicos y sus instrumentos. Constituye la verdadera libertad de expresión del Ser Humano. La música es para el Hombre lo que el agua es para la pesca: un elemento esencial para su desarrollo, su progresión y su misma existencia. La música nace de un reino que las palabras no pueden describir. En efecto, es el lenguaje del corazón, un lenguaje de belleza (hermosura) que libera, encanta, despierta, fascina y embriaga...

Es una experiencia que viven los músicos y comparten con los oyentes. La música, despierta en el oyente, una sensitividad que le entusiasma, mueve su corazón y hace vibrar su alma.

Canciones Sufí para la Paz y la Armonía

Los Sufís, a quiénes la música les encanta especialmente, dicen que la música es el elixir del alma.
La Paz empieza en el Ser Humano, en la profundidad de su corazón. Unas de las practicas esenciales de la Escuela Sufí Internacional es ‘Zikr Ullah’ (el Recuerdo de Dios), porque es a través del recuerdo de Dios que el corazón descubre paz y tranquilidad.

La Escuela ha producido tres CDs de Zikr Ullah para ilustrar las etapas diferentes del corazón en su camino hacia la paz.

Los tres CDs se llaman ‘El Corazón Liberado’, ‘El Corazón Tranquilo’ y ‘El Corazón Estático’.
La Escuela Sufí Internacional hace ‘Zikr Ullah’ sobre el ritmo del ‘djembe’ (el tambor africano) en la alegría de las melodías místicas del Oeste de África.

Realmente, el recuerdo de Dios libera y pacifica el corazón y lo conduce al éxtasis.