Terapia de liberación
El camino para ser la paz
La paz empieza al nivel individual. Para establecer la paz en la sociedad, cada uno debe encontrar el camino para encarnar la paz en sí mismo.
¿Qué es la paz?
La paz es la fundación de cada ser humano. Nuestra naturaleza original se construye del amor, de la compasión, de la paz y de la fe original en el Creador. Realmente, ningún ser humano encarna ninguna violencia en sí mismo al nacer.
¿Si la paz es intrínseca al ser humano, por qué hay tanta violencia y odio en la sociedad hoy en día?
La violencia y el odio son características negativas que se adquieren con el tiempo a través del comportamiento condicionado y los pensamientos influenciados por los factores medioambientales, sociales, familiares, culturales y religiosos durante nuestro crecimiento y desarrollo desde la niñez hasta edad adulta.
Como la violencia es un comportamiento adquirido, se puede desaprenderlo para redescubrir nuestra paz intrínseca.
Hoy en día este es un tema más urgente que nunca antes, por la incidencia de la violencia, del odio y del delito en la sociedad moderna.
Terapia de Liberación – el camino para ser la paz
La terapia de liberación es un proceso que despierta la conciencia individual de que el origen del problema relacional de la edad adulta se queda en las experiencas de la niñez. La segunda parte de la terapia implica la transformación de la herencia relacional adquirida desde niño en una fuerza impulsora para nuestro desarrollo y el cumplimiento de nuestra misión en la vida.
La primera parte implica un análisis de nuestras experiencias de niño para descubrir el origen y la causa primordial del problema relacional
que ocurre porque tenemos una tendencia natural para observar y juzgar a los otros a nuestro alrededor.
En la segunda parte de la terapia la persona aprende a sobrepasar la tendencia de juzgar. Pues descubre el poder del perdón y aprende a
comunicarse más efectivamente con los otros.
Así que aprende la comunicación no violenta.
Por eso la terapia de la liberación es un proceso que permite la transformaciónde la herencia paterna en una fuerza impulsora para la acción a nivel global.
A través de esta terapia, la persona trabaja hasta encarnar en sí mismo las virtudes que le permitan ser paz para llevar paz a los otros.