LA HISTORIA DE KHIDMATUL KHADIM
Las enseñanzas de Jeque Ahmadou Bamba elaboraron un nuevo camino para todos los qué están buscando la verdad espiritual, quiénes son los “buscadores de un senso”. Este camino siguió los pasos del Profeta Mahoma y todos los Profetas antes, quiénes son reconocidos sin distinción en el Islam. El Jeque llamó sus enseñanzas, la “Muridiyya”, que significa en arabe “el camino de los buscadores”.
Además de sus enseñanzas que se dirigen hacia toda la Humanidad que busca a Dios, Jeque Ahmadou Bamba creó una escuela espiritual para “aquellos que deseaban que fuera lo que él quería”. Es decir los que tenían en el corazón la felicidad de todos los seres humanos sin distinción, en un espíritu de compasión y fraternidad.
El Jeque transmitó este pensamiento a su discipulo sin igual, el Jeque Sidy Ahmed, quién, en su torno como sucesor a su Maestro, confió a Jeque Abdoulaye Dieye la responsabilidad de hacerla una realidad.
Jeque Abdoulaye Dieye era el tercero califa de la Escuela después de Jeque Ahmadou Bamba y Jeque Sidy Ahmed, el padre espiritual y Maestro de Jeque Abdoulaye Dieye.
Jeque Abdoulaye Dieye era el primero que fue más allá de las fronteras de Senegal para llevar este mensaje revivificado al mundo. Nos enseñó que la única religión que Dios reconoce, es la religión de la Paz y que el camino para llegar a la paz interna y externa, es decir, la verdadera no violencia en la sociedad, constituye del servicio a la Humanidad según el modelo profético.
Entonces Khidmatul Khadim se conoce como “La Escuela de la Paz y del Servicio”.
Sigue el camino de la imitación de los Profetas. La imitación de los Profetas, sin distinción de su fe, constituye de despertar, en sí mismo y en los demas, del Ser Profetico de la Comunidad Espiritual a la cual algúno pertenece. Así, para el Juido, significa encarnar el Ser Abrahamo; para el Hindu, el Ser Vedico, para el cristiano, el Ser Evangélico, y para el musulmán, el Ser Coránico.
Para este fin, la Escuela propone un proceso para salir de la conducta condicionada. Este proceso sigue el ejemplo de Jeque Ahmadou Bamba, con el objetivo de sobrepasar las fronteras de nuestra educación y de nuestras experiencias de niñez. Pués se puede surgir la esencia de nuestro Ser, que siempre es un agente de Paz.
El método que se usa para este fin se llama “El Camino Iniciador de la Paz” y constituye de doce pasos. A lo largo de este camino, a través de los pasos diferentes, se puede liberar de las condiciones restrictivas y descubrir el reino immenso de libertad interna. Así, alguno se convierte en una encarnación del amor incondicional que le permite ser en el servicio de la Humanidad. Entonces este amor, que es la fundación de la Paz interna, es decisivo en sus elecciones de vida que se hacen en libertad total y, pués, en conciencia completa.
Este es la base de las enseñanzas del Maestro presente de la Escuela Sufí Internacional, Jeque Aly N’Daw a través del mundo. Estas enseñanzas forman la piedra angular de un proyecto ambicioso para un modelo social y económico alternativo, que se construye actualmente en Senegal como parte de un maravilloso Pueblo de Paz.