Jeque Sidy Ahmed
Jeque Sidy Ahmed Ibn Ismouhou, conocido también como “El Sabio de Temerkay” nació en Mauritania. Era un gran lider de la tribu Touareg de los Deyman, un culto progesista y un experto en la sabiduría religiosa. Dedicó su vida entera al servicio de Jeque Ahmadou Bamba, su Maestro para quién Jeque Sidy Ahmed se convertió en un discipulo humblo. Su encuentro era maravilloso e importante y de la misma naturaleza que el encuentro entre Rumi Y Shams de Tabriz, dos gran líderes espirituales y el ejemplo perfecto de la relación Maestro-Discipulo.
La fidelidad y el amor de Jeque Sidy Ahmed para su Maestro era tal que Jeque Ahmadou Bamba tuvo confianza entera solamente en Jeque Sidy como discipulo. Le dio un papel con unas palabras que Jeque Sidy tenía que pasar a alguien del país de Jeque Ahmadou Bamba en el futuro. Jeque Sidy tuvo que esperar muchos años, aún despues de la muerte de su Maestro, para que un joven de St Louis (en Senegal) venga encuentrarlo. Su nombre era Jeque Abdoulaye Dieye. Era quién que realizaría estas palabras mesiánicas de Jeque Ahmadou Bamba:
“Hablare con los blancos en sus propios paises cincuenta años despues de mi muerte”.
Jeque Sidy Ahmed tuvo el privilegio de traer con amor y compasión, el mensaje universal del servicio a la humanidad, que se conoce como la Khidma. La Khidma, que incluye las acciones del Ser Humano, el representante de Dios sobre la Tierra, es una necessidad, especialmente en una edad cuando la planeta está sufriendo de muchos efectos adversos, que resultan en problemas graves para nuestro medio ambiente y nuestra sobreviviencia. Aunque Jeque Sidy Ahmed creció entre personas eminentes, clérigos y intelectuales, él vivió una vida simple, satisfecho con su pan de cada día, que era suficiente para un hombre de noventa años. Fue también aprecido por las virtudes carismáticas de sus talismáns o su capacidad de curación. Su vida fue una vida plenamente realizada, inspirada del concepto de la Khidma del Profeta Mahoma (Que paz sea sobre él).